Capítulo -3. Memorias de una hamburGueisa (y II).
(viene del post anterior)
...casi me desmayo, en cuanto el cacho de carne rozó mis papilas gustativas, supe que iba a volver varias veces al local, supe que iba a bautizar a mis hijos en el Burguer Joint, nombre del local, por cierto. Y es que el secreto se esconde en la carne, natural, tierna, jugosa, vamos, un sabor con mucha potencia. Gracias a Dios, las patatas son abundantes y resulta entrañable comprobar como te las dan en una pequeña bolsa marrón de esas típicas del súper, adornadas con seductoras manchas de grasa.
"Cuando se acaba, es una putada...", se quejaba Luis a la vez que miraba el papel vacío a la espera de un milagro como el de las baguettes y los peces. No obstante, no hay tiempo para las lamentaciones en Burguer Joint, en cuanto terminas, hay que levantar el campamento de los confortables asientos, por la gente que espera, y hay que tener el detalle de no hacerse el remolón, y salir pitando con la satisfacción del deber cumplido. El otro día volví a picar. Si es que enganchan más que un culebrón venezolano. Vaya, ahora tengo antojo de batido de plátano.
Aquí abajo, la información necesaria, para cuando vengáis. No recibo comisiones.
Burger Joint
118 W 57th St (Cross Street: Between 6th Avenue and 7th Avenue)
New York, NY 10019View Map
(212) 245-5000


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