jueves, septiembre 21, 2006

(Bonus track: poema & vídeo desde Empire State)

LA AURORA

La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.

La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.

La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible.
A veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.

Los primeros que salen comprenden con sus huesos
que no habrá paraíso ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.

La luz es sepultada por cadenas y ruidos
en impúdico reto de ciencia sin raíces.
Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes
como recién salidas de un naufragio de sangre.

Federico García Lorca

El reino de los rascacielos a vuestra disposición.

2 Comments:

At 10:44 p. m. GMT-7, Blogger Luis Pedrero said...

Gracias, Osorio, por recordarme la existencia de este poema. Un abrazo.

 
At 4:13 a. m. GMT-7, Anonymous Anónimo said...

Vaya Luis.
Siempre nos es grata la literatura, aún cuando se trata del desgarrado de Lorca.
Espero que no refleje, al menos en su totalidad, los sentimientos que te provoca la a veces sobrevalorada ciudad de Nueva York, puesto que todos sabemos, que no es la misma opinión la de un turista temporal que la de un forastero abriéndose camino.
Por lo que parece, las impresionantes vistas del Empire State es uno de esos lugares donde uno intenta llenarse de paz, alzándose hacia el cielo entre la maraña de hormigón.
Creo que allí has encontrado cierto reposo.
Muchas gracias por el video Tío Matt.
Es increible como han evolucionado las postales con el paso del tiempo.

 

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