Episodio 2. De cómo fueron mis primeras horas
Pese a lo que pudiera parecer por lo narrado en el episodio piloto miprimer día en NY no empezó exactamente así, ya que, si recordáis, mi primer objetivo nada más pisar suelo americano era conseguir una habitación, dentro de un presupuesto de lo más ajustado.Llegué el domingo 3 a última hora de la tarde a Jazz on the Park, albergue en el que había reservado cinco noches a un precio económico. ¡Cinco pisos hube de subir a pata con las maletas y el portátil a cuestas! Casi me da algo, y encima sabiendo que iba a compartir habitación con diez tíos inéditos en mi vida. Tomé posesión de mi fantástico camastro (ver a la izquierda), me hice el majo con un americano y un alemán y un japonés, me pregunté que diablos hacía a millones de kilómetros de mi tierra, y me fui a un supermercado (grocery) a comprarme la cena (hamburguesa con queso).
Con eso del jet lag y sin persianas a eso de las seis de la mañana tenía los ojos como platos, ¿o era porque el vecino de abajo había roncado toda la noche? De un grácil salto bajé de la litera, salí al pasillo y me di una ducha en las duchas comunes (2) temiendo pillar algo infeccioso en la planta de los pies. Ya vestido fui a por el desayuno continental prometido en la web: un café y un bollo. Y así de esta guisa iba a afrontar lo que se me venía encima: búsqueda de habitación en Manhattan…


4 Comments:
esa habitación me recuerda a la de oldboy.. seguro que el casero no era un chino sin dientes?
a por ellos luisdi!
Me compras un levis?
Er vasco.
P.D. un beso en la calva Larri.
Si, claro, que talla usas extra larga?
Luis
este verano he conocido en Guatemala camastros como ese, a 5 dolares la noche! espero con impaciencia conocer donde acabas!
Te seguimos LuisXVI
Muac
Virvir
Publicar un comentario
<< Home